PRACTICAS SOCIALES DE LENGUAJE
CONTROL
DE LECTURA:
EQUIPO #4
CAPITULO 8
ENSEÑAR LENGUA: DANIEL CASSANY
CATEDRATICO:
MARTÍN HERNAN VICTORÍN PADILLA
ALUMNA:
OLGA MARÍA LÁRRAGA SAURY
ENSEÑAR
LENGUA
DANIEL
CASSANY
Una lengua es la
manifestación concreta que adopta en cada comunidad la capacidad humana de la
lengua. En este sentido es el que permite la comunicación entre los miembros de
esta comunidad, un signo de adscripción social que es de pertenencia a un grupo
humano determinado. Este fenómeno configura conjuntos humanos que reciben el
nombre de comunidad lingüística que es un grupo de personas que utiliza la
misma lengua y que, normalmente, está vinculado a un entorno geográfico y a un
contexto histórico, social y cultural. Los miembros de una comunidad
lingüística comparten muchas más cosas además de la lengua: una manera de ver
el mundo, una organización social, un espacio, un devenir a lo largo de la
historia etc. La enseñanza de la lengua no puede ignorar su dimensión
eminentemente social. Las personas son seres sociales en tanto que se
relacionan con las demás personas y la lengua es el principal medio de relación
social. Por lo tanto, las programaciones de lengua deberán incluir aspectos relacionados
con las ciencias sociales como la sociolingüística, la historia, la
dialectología, la literatura, etc.
Un enfoque de este tipo
favorece de manera muy especial los componentes actitudinales del aprendizaje y
uso de la lengua, ya que fomenta el respeto hacia todas las comunidades. Es
también un factor motivador del aprendizaje de la lengua, porque relaciona los
conocimientos lingüísticos con los conocimientos sobre otras personas y sobre
otras realidades. No todos los hablantes de una lengua presentan la misma
realización práctica del código lingüístico que comparten, es decir, no usan la
lengua de la misma manera. Los textos que producen presentan rasgos que lo
diferencian por varias cosas. La diversidad lingüística depende básicamente de
dos factores: el origen de los usuarios y la situación de comunicación.
Para favorecer la relación y
la comunicación entre hablantes diversos, una comunidad genera lo que se llama
variedad estándar. El estándar tiene una función neutralizadora de los rasgos
diferenciales dialectales. Por un lado, el estándar recoge y se forma con los
rasgos lingüísticos más útiles, en general, a toda la comunidad lingüística y
por otro lado es la variedad que utilizan los usuarios cuando se encuentran en
situaciones comunicativas de un nivel de formalidad medio o alto. Todo usuario
de la lengua hace un uso determinado de ella, que tiene afinidades con los
usuarios de su mismo territorio, de su grupo social y de su época y generación.
Se llama idiolecto a la variedad individual de un determinado hablante, según
su origen geográfico, social y generacional y las circunstancias que han ido
configurando los rasgos característicos de su modo de usar la lengua.
Los factores que determinan
las diferencias lingüísticas entre los registros son básicamente los cuatro
factores que podemos diferenciar en una situación comunicativa: el tema, el
canal, el propósito y el nivel de formalidad.
El canal de comunicación es
el medio a través del cual nos comunicamos, se suelen distinguir dos canales
básicos para el lenguaje verbal: el canal escrito y el canal oral. Generalmente
la lengua oral es más espontánea y menos controlada que la lengua escrita. De
la misma manera podemos distinguir entre grados de espontaneidad dentro de cada
uno de los canales.
La sociolingüística es una
ciencia interdisciplinaria que se originó en los estados unidos y en Canadá a
principios de los años cincuenta y uno, y que estudia las relaciones mutuas
entre la lengua y sociedad. La sociolingüística se basa en el hecho que los seres
humanos se comunican y producen el lenguaje dentro de un grupo y fija su
atención en la variabilidad de este código verbal condicionada por las circunstancias sociales.
Este concepto ha sido decisivo para las teorías más innovadoras de aprendizaje
de la lengua y para los métodos didácticos más recientes.
La sociolingüística y la
sociología del lenguaje suponen un enfoque mucho más amplio del estudio de la
lengua con respecto a los estudios gramaticales que se centran en el código y
en sus reglas de funcionamiento. Esta tiene como campo de estudio todos los
temas relacionados con el uso, las funciones y la situación comunicativa y debe
completar el análisis de las estructuras lingüísticas.
La comunidad lingüística
suele compartir un territorio y una historia, además de ciertos referentes
culturales y de la conciencia de pertenecer a un mismo grupo.
la enseñanza no consiste
evidentemente en la mera transmisión de conocimientos y en la profundización de
contenidos. Es también la transmisión de una serie de valores y normas de
conducta social. Uno de los principales objetivos de la enseñanza general es
conseguir gradualmente lo que la psicología social llama socialización del
alumno, es decir, la creación de actitudes relacionadas con los valores y las
normas sociales de un grupo. De la misma manera la enseñanza de la lengua
transmite y debe transmitir otros elementos además del conocimiento del sistema
de la lengua.
Los usos lingüísticos, los modelos verbales y otros aspectos
relacionados con la lengua y con la normalización lingüística, han sido, son y
serán temas de opinión y de debate en los medios de comunicación en reuniones y
en las propias aulas.
Un prejuicio lingüístico es
el resultado de una valoración emotiva sobre un hecho del que se tiene
información escasa o errónea. Es evidente que no hay ningún criterio
lingüístico que otorga a una determinada manera de hablar más validez que a
otra, pero se puede probar a menudo que se valoran las diversas maneras de
hablar. Ya que la opinión pública por un lado perpetúa visiones de etapas en
las que los métodos científicos eran casi desconocidos y sobre todo porque a
veces esta opinión publica esconde varios intereses.
Otra disciplina relacionada
con la lengua es el estudio de la literatura, que tradicionalmente ha sido una
asignatura de los planes de enseñanza. Está a sufrido un fuerte grado de poca
relación con el aprendizaje de habilidades lingüísticas y ha concebido más
importancia a los contenidos históricos que a otros aspectos de igual o mayor
importancia. La lectura de textos completos o fragmentos en clase puede
facilitar el desarrollo de estrategias de comprensión que a través de un
sistema de lectura individual, serán seguramente el resultado de un proceso
mucho más lento. La lectura conjunta y comentada facilita en gran medida la
agilidad para relacionar los elementos textuales entre sí y con elementos
contextuales.